Anuncio

Búsqueda

Especiales

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Prev Next

Desarrollar las capacidades de investigación biomédica

Desarrollar las capacidades de investigación biomédica

A partir de 2013, el CICESE contará con infraestructura que facilitará el realizar proyectos de investigación aplicada en el área de la salud humana. Se trata de la Unidad de...

30 Nov 2012

Read more

Nacho, el hombre de conversaciones interminables; el hombre de mar

Nacho, el hombre de conversaciones interminables; el hombre  de mar

Juan Ignacio González Navarro, mejor conocido como Nacho, Flaco o El rey de Tuxpan, poseía un gran corazón, un corazón que siempre estuvo dispuesto a ayudar a quien lo necesitara,...

17 Ago 2012

Read more

Obtiene la maestría en Ecología Marina nivel de competencia internacional en…

Obtiene la maestría en Ecología Marina nivel de competencia internacional en el PNPC

La maestría en Ecología Marina obtuvo el reconocimiento de competencia internacional en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) SEP-CONACYT, convirtiéndose así en el quinto posgrado del CICESE que...

03 Jul 2012

Read more

Periodismo y ciencia: una revisión desde dentro

Periodismo y ciencia: una revisión desde dentro

Periodismo y ciencia. Periodistas e investigadores. Periodismo de ciencia. Binomio complementario e incipiente, sí, pero ¿con futuro? "El problema es estructural y va más allá de nosotros, no es privativo de...

08 Jun 2012

Read more

Estudiarán biodiversidad de organismos

Estudiarán biodiversidad de organismos

Científicos de tres divisiones académicas del CICESE comenzaron un proyecto de investigación en el que utilizarán tecnologías de secuenciación masiva para generar datos metagenómicos (secuencias de ADN) de todos los...

07 Mar 2012

Read more

Más visibilidad, recursos y reconocimiento para nuestros posgrados

Más visibilidad, recursos y reconocimiento para nuestros posgrados

Mayor visibilidad y recursos, el reconocimiento de que las cosas se están haciendo bien y el compromiso de que deben mantenerse así, es el significado de elevar la maestría en...

10 Feb 2012

Read more

Alcanzan dos posgrados más el nivel de competencia internacional

Alcanzan dos posgrados más el nivel de competencia internacional

El Dr. David Covarrubias Rosales, director de Estudios de Posgrado (DEP) del CICESE, anunció la incorporación de la maestría en Oceanografía Física y el doctorado en Óptica al registro de...

02 Feb 2012

Read more

Nuevo enfoque de la energía y economía

Nuevo enfoque de la energía y economía

Los combustibles fósiles han permitido un avance espectacular en todas las áreas de desarrollo en los últimos 150 años: economía, nivel de vida, ciencia, tecnología, transportación, etcétera. Sin embargo, son...

17 Ene 2012

Read more

2011, un año de importantes avances

2011, un año de importantes avances

Para el CICESE, 2011 fue un año importante: se lograron avances significativos en varios proyectos de investigación, sobre todo relacionados con el sector salud; a nivel administrativo se proyectaron cambios...

14 Dic 2011

Read more

Sexo y algo más, el Lenguado de Baja California.

Sexo y algo más, el Lenguado de Baja California.

El sexo no es exclusivo de los seres humanos. Otros mamíferos, aves y peces también lo practican y, con ello, fomentan los mecanismos de variabilidad dentro de las especies y...

02 Dic 2011

Read more
Anuncio

Síguenos en

¿Nueva vida, nueva forma de comunicar ciencia, o ambas? PDF  | Imprimir |
Escrito por Ulises Cruz Aguirre on Lunes, 20 de Junio de 2011 20:01   

fig1_as_300Le presentación del artículo “A Bacterium That Can Grow by Using Arsenic Instead of Phosphorus” no podía provocar mayor expectación. De hecho, así fue concebido por la NASA, cuando citó a conferencia de prensa en diciembre de 2010 anunciando “un hallazgo astrobiológico que tendrá impacto en la búsqueda de pruebas de vida extraterrestre”.

El artículo en cuestión, publicado el pasado 2 de diciembre en Science Express (la versión electrónica de Science, la prestigiosa revista científica) por un grupo encabezado por Felisa Wolfe-Simon, del Instituto de Astrobiología de la NASA y del U.S. Geological Survey, marca un hito no sólo porque abre la posibilidad de que algunos seres -bacterias, en este caso- reemplacen alguno de los seis elementos que hasta ahora se habían considerado básicos para que exista vida en la Tierra (carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre y fósforo), sino porque establece además una nueva tendencia de comunicar la ciencia al mundo, más amplia y abierta, utilizando para ello las redes sociales.

Vamos por partes. Wolfe-Simon y colaboradores, en su artículo “A Bacterium That Can Grow by Using Arsenic Instead of Phosphorus” rompen con un paradigma de la ciencia. Podemos leer en el resumen: “La vida en su mayoría está compuesta por los elementos carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre y fósforo. Aunque estos seis elementos forman ácidos nucleicos, proteínas y lípidos y, así, el grueso de la materia viva, teóricamente es posible que algunos otros elementos de la tabla periódica puedan servir para las mismas funciones. Aquí describimos una bacteria, la cepa GFAJ-1 de la familia Halomonadaceae, aislada del lago Mono, California, que es capaz de substituir arsénico por fósforo para mantener su crecimiento. Nuestros datos muestran evidencias de arsenato en macromoléculas que normalmente contienen fosfato, más marcadamente en ácidos nucleicos y proteínas. El intercambio de uno de los principales bioelementos puede tener profunda importancia evolucionaria y geoquímica.”

De ser esto cierto, el experimento abre la puerta a toda clase de especulaciones sobre la posible existencia de vida en nuestro planeta (o en otros) basada en arreglos bioquímicos diferentes a los hasta hoy conocidos.

A casi seis meses de difundirse en línea, el artículo fue publicado en la revista impresa junto con ocho comentarios técnicos, criticando la metodología y resultados; una nota del editor Bruce Albert, y una respuesta técnica de la propia F. Wolfe-Simon et al. (algo verdaderamente inusual en una revista de la talla de Science), como réplica a la ola de comentarios, críticas y discusiones que la comunidad científica vertió en Internet, donde #arseniclife se convirtió rápidamente en hashtag (los hashtags o etiquetas en twitter identifican temas que están de moda).

Además de la discusión sobre qué tan buena (o mala) ciencia hay detrás del artículo de Wolfe-Simon et al., también enfrentamos una manera distinta de cómo ésta se comunica. Martín Bonfil, un divulgador de la ciencia que trabaja para la UNAM y escribe en Milenio Diario, citando a otro comunicador de la ciencia, Karl Zimmer, señala:

“A diferencia del sistema tradicional de “revisión por pares” (peer review), que se hace enviando los trabajos a varios árbitros expertos para que los juzguen antes de publicarlos, lo que está ocurriendo ahora es la discusión por pares posterior a la publicación (post-publication peer review), de modo mucho más amplio y abierto.

“Podría parecer que esto amenaza el método tradicional de control de calidad en ciencia. Pero sólo aparentemente: en realidad, en ciencia las discusiones nunca terminan, y la publicación de un artículo, que usualmente marca a un descubrimiento como ‘oficial’, es sólo una etapa más en el interminable proceso de discusión, refutación, verificación y corrección que es la esencia del método científico.”

Además, y esto lo señala el propio Zimmer en su blog, “más allá de dejar la evaluación de nuevos estudios en manos de unos cuantos científicos anónimos, los investigadores ahora debaten el mérito de los artículos después de haber sido publicados. La decisión colectiva viene para permanecer abierta a la revisión. La discusión por pares posterior a la publicación -y la ciencia abierta en general- está atrayendo a un creciente número de seguidores en la comunidad científica”.

Mientras termina de asentarse esta nueva vía de comunicar ciencia, la base de la discusión, el estudio original de Wolfe-Simon y su equipo sigue en medio de la controversia.

En un artículo publicado en Nature News el 27 de mayo de 2011, Erika Check Hayden sintetiza parte de las críticas.

En resumen, el trabajo de Wolfe-Simon (que incluso ha llegado a defender en la revista femenina Glamour y en algunos programas de televisión) establece que las bacterias crecieron en el laboratorio en un medio que contenía arsénico pero no fósforo, que es el núcleo constituyente del ADN en la doble hélice. Los autores encontraron que las bacterias se reproducían e integraban el arsénico en su ADN.

Las críticas atacan múltiples partes del trabajo, señala Erika Check. Varios alegan que el medio de crecimiento contenía cantidades rastreables de fósforo, lo suficiente para dar soporte a unas rondas de crecimiento bacteriano. Otros dicen que las pruebas que supuestamente demuestran que el arsénico se integró en el ADN de las bacterias tienen errores, debido a que el ADN no se purificó adecuadamente.

Uno de los artículos afirma que Wolfe-Simon y su equipo usaron métodos erróneos para calcular las proporciones de arsénico y fósforo en su medio de crecimiento. Muchos de los autores también dicen que hay explicaciones alternativas para el hecho de que las bacterias pudiesen crecer en un medio que contenía poco o ningún fósforo, como la posibilidad de que el medio seleccionado para las bacterias tolerantes al arsénico, que superaban a los microbios no tolerantes.

Algunas críticas del trabajo proceden de las mismas agencias que emplean a los autores; cuatro de los autores de una crítica tienen su sede en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, que adscrito al Instituto Tecnológico de California en Pasadena. “GFAJ-1 parece hacer todo lo que puede para aprovechar átomos de fósforo del medio mientras que muere en arsénico”, escriben. “Esto sugiere que GFAJ-1 es un extremófilo extraordinario, pero no apoya la afirmación más excepcional de que el arsénico reemplaza las funciones del fósforo en el organismo”.

Una de las críticas más vehementes proviene de Rosemary Redfield, de la Universidad de Colombia Británica en Vancouver, quien comenta que sería “relativamente simple” hacer crecer las bacterias en un medio que contenga arsénico y analizarlas usando espectrometría de masas para estudiar si el arsénico está unido de forma covalente al esqueleto de ADN.

“Lo importante es lo que los autores no hicieron, que es limpiar meticulosamente primero el ADN”, señala Redfield.

Además, advierte que Wolfe-Simon y su equipo son reticentes a aceptar que puede haber explicaciones alternativas para el fenómeno observado.

“Con tantos errores señalados, debería haber al menos algunos puntos donde los autores digan: 'tienes razón, deberíamos haber hecho eso pero no lo hicimos'", comenta Redfield. “Ésta es una respuesta en la línea de ‘estábamos en lo cierto’ y eso es una mala señal en ciencia”.

Lo cierto es que en ciencia, refutar el trabajo de otro científico necesita tiempo. Lo mismo que para avalarlo o para cambiar el esquema de comunicarlo.